Diluciones: qué son, cuándo usarlas y cómo hacerlas.

 

Si estás empezando en el mundo del tattoo, seguro que habrás escuchado hablar de las famosas diluciones de tinta.

Existe una amplia variedad de colores en cuanto a tintas se refiere, pero algunos trabajos pueden requerir un color personalizado o sombra de pigmento que no está disponible. En ese caso es cuando optamos por diluir la tinta.  

 

 

 

¿Cuándo diluir la tinta de tatuaje?

Habitualmente la diluimos en trabajos donde necesitamos diferentes tonalidades de grises y esto se consigue, además de con la forma en que trabajes en la piel, diluyendo la tinta negra con suero fisiológico o agua destilada en los tapones donde depositamos el pigmento.

 

¿Cómo diluir la tinta de tattoo?

En el caso del tatuaje realista este método es donde está más presente. Dependiendo del artista puede variar, pero lo normal es colocar en la mesa de trabajo cuatro caps, en el primero pondremos negro al cien por cien, en el segundo la mitad de tinta y la mitad de diluyente, en el tercero pondremos el treinta por ciento de tinta y lo demás diluyente, por último en el cuarto pondremos una o dos gotas de tinta y lo restante de diluyente.

 

 

 

Con este tipo de diluciones nos será más fácil alcanzar los tonos de grises que queremos en la piel, aunque es importante saber que no solo con las diluciones alcanzamos el tono que queremos si no también con la presión y las pasadas que ejerzamos en la piel.

Es muy importante conocer bien el material de trabajo y las herramientas disponibles antes de iniciarse en el apasionante mundo del tattoo. Si quieres más información sobre tips, consejos, cursos de tatuador, etc., échale un vistazo a nuestra web.